REFLEXIÓN CASO: PLASTITODO
El caso presentado nos muestra una situación común en el mundo empresarial, en la que un vendedor debe lidiar con las exigencias de un comprador, en este caso, para despachar más producto de lo acordado previamente. Es importante destacar que el vendedor de la empresa fabricante de empaques plásticos, PLASTITODO, tenía razones válidas para negarse a despachar más producto del acordado inicialmente, ya que existen procedimientos que se deben seguir y se requiere un tiempo mínimo para cumplir con las órdenes de compra.
Sin embargo, la presión del comprador, que exige cumplimiento inmediato, genera un conflicto de intereses y pone en aprietos al vendedor, quien se ve en la disyuntiva de ceder a las exigencias del comprador o mantener los procedimientos establecidos en la empresa. En este caso, el vendedor decide buscar una solución al problema y revisa el sistema para verificar el estatus de la orden de compra.
Es importante destacar que la actitud del comprador, al exigir de manera poco respetuosa y con amenazas de cambiar de proveedor, no es la correcta. El vendedor de la empresa debe ser respetado en su labor, ya que cumple una función importante en la cadena de suministros de la empresa. La actitud de desprecio y menosprecio no es la forma correcta de tratar con un proveedor. Así mismo, la actitud del vendedor de PLASTITODO también es cuestionable. Si bien es cierto que el vendedor tiene razones para negarse a cumplir con las exigencias del comprador, su actitud de resignación y de poner en duda la utilidad de las certificaciones de calidad de la empresa, sugiere una falta de compromiso con la organización para la que trabaja.
Es importante destacar que, en un mundo empresarial altamente competitivo, el compromiso y la responsabilidad de cada empleado son fundamentales para el éxito de la empresa. En este sentido, el vendedor debe estar dispuesto a defender los procedimientos y políticas de la empresa, sin desanimarse ante las exigencias de los clientes. Sin embargo, también es importante que la empresa tenga la capacidad de adaptarse a las exigencias del mercado y ser flexible en la medida de lo posible, sin comprometer la calidad del producto ni los procedimientos establecidos.
En conclusión, este caso nos muestra la importancia de mantener una actitud respetuosa y comprometida en el mundo empresarial. Los clientes y proveedores son fundamentales para el éxito de una empresa, pero también lo son los procedimientos y políticas establecidos en la organización. En este sentido, es importante buscar un equilibrio entre la satisfacción del cliente y el cumplimiento de los procedimientos de la empresa.
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